
La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos Galván , elevó se confrontó oficialismo por el caso de la CIA, lanzando un mensaje al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya: “Vámonos enterando de quién es quién”, sentenció, contrastando el desmantelamiento de laboratorios en su estado con la protección que, acusa, Morena brinda a Rocha.
Campos defendió la legitimidad de sus operativos antidrogas como hechos contundentes, sugiriendo que la “indignación” del Gobierno Federal por la presencia de agentes extranjeros es más una cortina de humo para desviar la atención de los presuntos nexos criminales en las filas guindas.
La respuesta de Morena no se hizo esperar, escalando la narrativa hacia la “traición a la patria”. La nueva dirigencia nacional y sus senadores acusaron a la panista de mentir, afirmando que el operativo en la sierra no tenía como fin combatir al narco, sino facilitar una intervención ilegal de la CIA que vulnera la soberanía nacional.
