
“No tengan dudas de que a pesar de la tormenta los pueblos están creciendo”, dijo el activista y periodista uruguayo Raúl Zibechi, en el quinto y último día del semillero “Pirámides, de historia, de amores y, claro, desamores”, previo al festejo por el 32 aniversario del levantamiento armado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).
Tras exponer sobre cómo las revoluciones socialistas en el mundo dieron origen a nuevas clases dominantes y restablecieron el capitalismo, Zibechi insistió en que el zapatistmo es una inspiración para los pueblos de América Latina por mostrar la construcción de otras formas de autonomía y resistencia.
“Los pueblos son una luz, hay muchas luces, laten en los pueblos, colectivos, esas luces nos iluminan y nos marcan en el camino”, dijo el escritor en el CIDECI-Unitierra en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, donde desde el 26 de diciembre se reunieron miles de zapatistas y personas de diferentes partes del mundo.
Durante su participación, Zibechi habló sobre las revoluciones socialistas y movimientos en países como México, Bolivia y Haití, y de cómo estos retomaron la estructura de la pirámide, desde donde “nacen nuevas opresiones y nuevos opresores, mandones que se convierten en nuevas clases dominantes, y los ejemplos de Rusia y China están ahí”.
“Quienes están en la punta del poder aprovechan su poder para restablecer el capitalismo, el mismo que había o similar al que había, u otro nuevo con nuevos apellidos, pero capitalismo al fin”, pues “desde el corazón de esas luchas se vuelven a formar nuevas clases dominantes muy parecidas a las que aparentemente habían sido derrotadas”, dijo el periodista, en compañía del Subcomandante Moisés y el Capitán Marcos.
El último día del semillero también contó con la participación del dramaturgo Luis de Tavira, quien por cuestiones de salud no pudo asistir al evento, pero envió una carta en la que remarcó la esperanza que el EZLN y su construcción de “lo común” inspiran la creación de mundos nuevos.
“Tener esperanza no es permanecer sentados esperando un milagro, es saber cómo sembrar, es construir un quirófano en una roca llamado en común”, expresó Tavira en la misiva leída por el Capitán Marcos, en la que también destacó el papel del arte en la construcción de sociedades más humanas y comunitarias.
“El mundo está distraído y no es capaz de percatarse del acontecimiento violento que sucede delante de sus narices. Se ha vuelto incapaz del conocimiento y reconocimiento del arte. El desafío es reaccionar con rebeldía a la normalización de la violencia social. La verdadera obra de arte es la comunidad”, agregó el dramaturgo en su texto.
Con las participaciones de Zibechi y Tavira concluyeron las exposiciones del semillero este 30 de diciembre, pero este miércoles y jueves continuarán las celebraciones por el 32 aniversario del levantamiento zapatista con una fiesta y baile popular en el Caracol de Oventik.

